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III RUTA MOTOTURISTICA VILLALBA DEL ALCOR


Ruta Mototurística Villalba del Alcor (Huelva)
PEÑA MOTERA A LAS 9 SALIENDO
6 OCTUBRE 2012
A partir de las 9:00 horas abriremos las inscripciones (12 €), con bolsa de regalos para los primeros 300 inscritos y una copa de bienvenida.
La ruta visitará diferentes pueblos de la comarca del condado, haciendo parada en dos de ellos, en los cuales disfrutaremos de una copa.
El almuerzo constará de 1º y 2º plato, bebida y postre.
Finalizaremos el evento con la entrega de regalos y trofeos. Os esperamos!!
CONTACTO-626756467
http://www.facebook.com/penamotera.villalbaalcor
www.alas9saliendo.blogspot.com.es


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http://www.villalbadelalcor.es/
Villalba del Alcor es un bello y tranquilo pueblo, de unos 3500 habitantes, cuya principal fuente de riqueza es la agricultura; aunque en los últimos años, el sector servicios ha demostrado un sensible crecimiento. Situado entre los términos municipales de Paterna del Campo, al Norte; La Palma del Condado y Bollullos Par del Condado, al Oeste; Manzanilla, Hinojos y Chucena, al Este y Almonte y, nuevamente Hinojos, al Sur. Su término ocupa más de 6000 hectáreas y desde él, se puede divisar sus extensos campos de viñas y cereal que nos hablan de un trabajo intenso y fructífero, de una prosperidad que queda reflejada en una primera partida de vinos hacia Indias, fechada en 1503. Resulta obligado comentar la curiosidad de presentar una división en su término municipal, ya que una parte del mismo queda escindido, a modo de isla dentro del término de Hinojos. En su ámbito territorial, podemos encontrar zonas de campiña, sierra y alcores que dan nombre al municipio.
Villalba del Alcor se alza sobre un pequeño cerro, al que envuelve con su caserío blanco y tradicional, en el que, todavía, se muestra la cal de los muros y el aplomo de las viejas tejas árabes. Entre ellas, sobresalen algunas viejas torres de almazara o de alambique que demuestran que se trata de un pueblo tradicionalmente ligado, como es costumbre en el Condado, a la agricultura y, más concretamente, al vino y al aceite y, como no, la antigua Iglesia de San Bartolomé, declarada Monumento Histórico Artístico en 1931, y catalogada en la actualidad como Bién de Interés Cultural. Se trata de una iglesia-fortaleza que ha convivido junto a civilizaciones musulmanas y cristianas. Su punto más alto, la torre, se divisa desde varios puntos de la comarca y es uno de los emblemas del municipio.
Un paseo por su entramado urbano nos deja ver la Villalba íntima que nos devuelve al pasado; a un pueblo de conventos: el de las carmelitas, de fundación en época barroca y el de los frailes del Altillo; a una Villalba señorial, que conserva como tipología de vivienda la típica casa
encalada, donde destacan excelentes muestras de antiguas casas señoriales, como por ejemplo: la Casa del Cañón o Casa del Banco de Andalucía, estructura, como decíamos, clásicamente andaluza, sólo rota por unas espléndidas fachadas retablos; a una Villalba sencilla, como muestra el antiguo Hospital de la Misericordia; a una Villalba vinatera, donde todavía se huele el vino de antiguas bodegas, auténticos monumentos que moldean la fisonomía del pueblo. Todo ello convierte a este enclave del Condado en un espléndido lugar para pasear y contemplar la belleza de su construcciones y la tranquilidad que se respira en sus calles.
Villalba es, además, un lugar lleno de devociones y con un intenso sentir religioso. Prueba de ello es el fervor que, desde siglos, ha demostrado a su patrona Santa Águeda, cuya ermita se sitúa a las afueras del pueblo, en la conocida explanada de Los Llanos, y que los villalberos demuestran durante todo el año y, especialmente, durante las fiestas en su honor, el mes de febrero. Cuenta también con mucha devoción la Virgen del Carmen que, desde el siglo XVI, es venerada en este municipio. También hay que destacar las fiestas de las cruces de mayo, cinco en total, cuyas coquetas capillas se dispersan por el bello casco urbano de Villalba y que procesionan con gran seguimiento popular, tanto de gentes del pueblo como de los que llegan de los municipios de alrededor, celebrando sus típicos romeritos y llenando el mes de mayo y de junio de luz y color.
Otra de las fiestas, que perduran desde tiempo inmemorial, son las conocidas como el toro de cuerda. Se trata de una celebración consistente en la suelta de un toro por las calles de la localidad al que se le ata una cuerda para poder guiarlo. Suele formar parte de las fiestas de las cruces de mayo o la Virgen del Carmen.
Todo ello, nos muestra una Villalba interminable y variada, un pueblo para todos, con encantos escondidos por descubrir, en el que toda persona que la visite, volverá para disfrutar de sus parajes, monumentos y gentes.